top of page

DÍA 1 – Promesa en espera

Lectura Bíblica: Hechos 1:1–14



Versículo clave

“Pero ustedes recibirán poder cuando el Espíritu Santo descienda sobre ustedes; y serán mis testigos…” Hechos 1:8 (NTV)

Reflexión

Después de resucitar, Jesús no envía inmediatamente a sus discípulos al mundo. Les dice que esperen. Esto parece contradictorio para nuestra cultura, que valora la acción rápida y los resultados inmediatos. Pero Jesús establece un principio espiritual: antes de hacer, debemos ser llenos; antes de ir, debemos esperar en Dios.


La espera de los discípulos no fue pasiva. Fue una espera intencional, unida y en oración. En ese cuarto alto se formó el corazón de la iglesia. Dios usa la espera para alinear nuestro corazón, purificar nuestras motivaciones y preparar nuestro carácter.

Este ayuno es nuestro cuarto alto. No es solo un tiempo de pedir, sino de alinearnos con el Espíritu Santo, de aprender a depender de Él antes de movernos en nuestras fuerzas.


Acción práctica

Aparta hoy al menos 10 minutos sin distracciones para orar en silencio. No pidas nada, solo dile a Dios que estás disponible y que quieres recibir Su dirección.


Oración

Señor, enséñame a esperar en tu presencia. No quiero correr sin tu dirección. Alinea mi corazón con tu Espíritu y prepárame para lo que quieres hacer en mi vida. Amén.





Comentarios


bottom of page